es bastante fácil parecer moderno cuando en realidad se es el mayor imbécil jamás nacido; Lo sé: he salido impune después de hacer cosas horrorosas pero no tan horrorosas como las que leo en las revistas; tengo una honestidad que me viene de las putas y los hostpitales que no me permite fingir ser lo que no soy -lo cual supone un doble fracaso: el fracaso de la gente en la poesía, y el fracaso de la gente en la vida, y cuando fracasas en la poesía, fracasas en la vida, y cuando fracasas en la vida, es que nunca naciste, digan lo que digan las estadísticas o el nombre que te puso tu madre. Las gradas están llenas de muertos que piden a gritos un vencedor, que desean un número que los lleve a la vida, pero no es tan fácil-igual que con el poema: si tú estas muerto más vale que te entierren y tires la máquina de escribir y te dejes de tontear con poemas, con caballos, con mujeres, con la vida: estás taponando las salidas, así que sal rápido y desiste de esas pocas y preciosas páginas.